El mayor desastre lo provoca la ignorancia - Prensa Libre

El respeto a los periodistas es un requisito fundamental – Prensa Libre

El llamamiento del ejército guatemalteco dirigido a los autoproclamados ex militares y a ciertos posibles elementos activos para mantener la prudencia, la razón y, sobre todo, la calma en el contexto de una solicitud, improvisada y jurídicamente injustificable, por un bono de 120.000 Q es tarde per cápita, por supuestos servicios prestados a la patria durante el conflicto armado, finalizado oficial y afortunadamente hace casi 25 años. Los atropellos cometidos el pasado martes por un grupo de presuntos ex-castrados, así como las amenazas de peores excesos para exigir un pago forzoso, engloban tácitamente a todos los que conforman tal demanda y, por tanto, los integran en los actos terroristas que aseguran. habiendo luchado en la fase militar de su vida.

No hay honor ni galantería, y mucho menos respeto a la ley en la cobarde y tumultuosa agresión contra comunicadores sociales de Prensa Libre, Guatevisión y otros medios que han cubierto el malestar desatado por una multitud de presuntos exmilitares. Son las llamadas hipótesis porque hasta el momento el Ministerio de Defensa no ha acreditado la lista completa de militares que han realizado el servicio militar y que han estado en combate antes del 29 de diciembre de 1996.

Ante la frustración de no obtener un botín ofrecido por los dirigentes y alentado por diputados irresponsables, y ante la inminente intervención de las fuerzas especiales policiales por la violenta incursión y tiroteo en las instalaciones del Congreso de la República, algunos participantes en la protesta atacó a periodistas que solo servían a la población. Se hicieron expresiones de odio y amenazas. Hubo empujones, golpizas, patadas y destrucción de material. ¿Dónde están los valores que afirman haber defendido tanto?

Lo peor es que algunos líderes de tal movimiento, que solo imita las prácticas obsoletas de los ex oficiales de la patrulla civil en 2002, 2003 y 2007, declaran abiertamente que lo sucedido es solo el comienzo de actos de violencia y destrucción de peores bienes públicos. , con lo que prácticamente se convierten en terroristas: lo que una vez se suponía que debían luchar. El Ministerio Público no debe dejar pasar otro día sin investigar y emitir órdenes de aprehensión contra los instigadores de este movimiento, ayer prácticamente desconocido para el ejército guatemalteco, porque pone en peligro no solo la seguridad pública, sino también la institucionalidad y la estabilidad nacional. Ningún reclamo pecuniario justifica la violencia, y mucho menos los ataques astutos y cobardes contra periodistas indefensos.

No podemos dejar de mencionar que el actual presidente, quien como candidato, en pleno celo electoral, alentó esta peligrosa insurrección con una oferta clientelista, documentada en videos. Hoy, como comandante en jefe del ejército, le corresponde declarar públicamente la imposibilidad económica de cumplir con el reclamo en cuestión.

La Asociación de Periodistas de Guatemala, la Cámara de Periodismo de Guatemala y la Asociación Interamericana de Prensa se han sumado a la condena inequívoca de los ataques contra comunicadores sociales en el desempeño de su labor.
Reiteramos nuestro compromiso de brindar información veraz, oportuna y completa a nuestras audiencias. Deploramos todo tipo de agresiones y hacemos un llamado al diálogo para resolver los conflictos, así como al respeto de las instituciones democráticas. Cualquier otro pretexto, chantaje o imposición violenta de intereses sectarios debe chocar con el sólido peso de la ley.


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