El mayor desastre lo provoca la ignorancia - Prensa Libre

¿Es necesaria una ley de competencia? – Prensa Libre

Después de más de 20 años de intentar aprobar una ley contra la competencia, parece que lo volveremos a descubrir. El problema es que los políticos, que son precisamente los más ignorantes de las nociones más básicas de la economía, están impulsando esta ley, que no ayudará a generar más competencia en el país. Es una pena. Tendremos más leyes y regulaciones que ralentizarán y burocratizarán nuestro crecimiento económico.

Con el pretexto de ayudar a controlar los precios de los medicamentos contra el coronavirus, se apresuran a aprobar una ley que no solo no permitirá que bajen los precios y habrá más competencia, sino que también involucrará más corrupción. No se necesita una ley de competencia para crear más competencia por bienes y servicios a mejores precios. Necesitamos desregularizar y abrir completamente nuestras fronteras para que cualquiera pueda competir con los productores más importantes del mundo. El principal beneficiado será el consumidor, encontrando más ofertas en todo tipo de calidades y precios. Este tema de los altos precios de los medicamentos atraviesa todas las regulaciones existentes que solo unos pocos han logrado para poder vender sus medicamentos sin más competencia.

Guatemala es insignificante en términos de población y producto interno bruto a nivel mundial. No tiene sentido pensar que tenemos empresas que necesitan ser reguladas porque son demasiado grandes, ya que las empresas más grandes del país no son nada comparadas con las más grandes del mundo. Nuestras empresas deben seguir desarrollándose. Nuestra economía es predominantemente agrícola y dependemos en gran medida de las remesas gracias a los guatemaltecos que viven y trabajan en el extranjero. Hay poca industria en el país y esta ley complicará su crecimiento y expansión. Sobre todo, el comercio en Centroamérica se ve afectado por los egos políticos de cada país, lo que complica las importaciones y exportaciones, que se espera sean mucho más fluidas de lo que son actualmente. No veo dónde justificar una ley que claramente no beneficiará a los guatemaltecos, pero creará una nueva entidad controladora con más burocracia y aumentará los costos de los productos producidos en el país. Esto sin contar con que promoverá la corrupción por la discreción de las autoridades que controlarán la aplicación de esta lesiva ley.

Olvidamos que la Constitución de nuestro país, en su artículo 130, ya previene los monopolios. De todos modos, el concepto de monopolio se refiere a la existencia de una sola empresa y es erróneo. Siempre que exista una apertura total de cualquier persona o empresa para importar cualquier producto o formar un nuevo negocio, no debemos temer que haya un solo negocio en un sector. Como mencioné al principio, somos tan pequeños que para lograr economías de escala puede que no sea importante tener más de una empresa que fabrique ciertos productos en el país.

El comercio sin barreras arancelarias y no arancelarias es lo que más ayudaría a los guatemaltecos pobres a mejorar su nivel de vida. No una ley burocrática como la que se está aprobando. Con una apertura comercial total podríamos eliminar las aduanas y cualquiera podría competir con cualquier producto en todos los niveles. La corrupción disminuiría, los costos de importación al país se reducirían y los productos y servicios competitivos internacionalmente serían más variados y de diferente calidad al precio más bajo posible. Los guatemaltecos verán aumentar sus ingresos reales a medida que bajen los precios de los diversos bienes y servicios que consumen.


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