El mayor desastre lo provoca la ignorancia - Prensa Libre

¡La nueva normalidad nos pide más! – Prensa Libre

El coronavirus covid-19 llegó para quedarse, somos nosotros los que tenemos que adaptarnos para vivir con él. A esto lo llamamos la nueva normalidad.

Todos queremos «vivir una vida normal» y estamos hartos de las restricciones. Sin embargo, lo que tenemos que hacer es «vivir una vida normal SIN enfermarnos», y podemos hacerlo. El Gobierno ha establecido medidas mínimas en la lucha contra el contagio de covid y estas se reflejan en restricciones de semáforos, protocolos de seguridad y medidas de prevención. Sin embargo, son solo la línea de base y cada uno de nosotros debe «hacer más» para vencer verdaderamente la enfermedad. Cada uno de nosotros SIEMPRE debe tomar precauciones adicionales. Esto se aplica principalmente a las empresas e instituciones que aglomeran personas, como la industria del turismo y, sobre todo, las instituciones educativas.

Sería ideal que para el 2022 volviéramos a tener lecciones presenciales en todos los niveles, sea cual sea el color del fuego, porque las lecciones virtuales no estuvieron a la altura de las expectativas. Ya es hora de que se repare el daño causado a nuestros estudiantes por su incapacidad para comunicarse entre sí. La educación virtual supone más trabajo para los profesores y mucha más disciplina y ética para los estudiantes. La posibilidad de «hacer trampa» es demasiado tentadora. El Mineduc ha anunciado que no evaluará a los egresados ​​por segundo año consecutivo. ¿Es por la facilidad de hacer trampa?

Se pueden realizar cursos presenciales si cada institución educativa toma como punto de partida las recomendaciones del gobierno y desarrolla sus propios protocolos. Lo importante no es conformarse con el mínimo gubernamental, sino «hacer más». Las instituciones (en su mayoría privadas) pueden realizar evaluaciones comparativas, aprender sobre la marcha, completar sus propios protocolos y colaborar entre sí para lograr el mejor resultado para su caso particular. Además, los protocolos deben revisarse periódicamente, especialmente si se detecta una nueva cepa del virus. En caso de contagio, no es necesario cerrar el establecimiento, solo el aula afectada. Si se produce un rebote dentro de la institución, es señal de que no ha hecho bien su trabajo, no es culpa del Gobierno ni de nadie más. Ojalá el Mineduc haya publicado un listado de establecimientos universitarios donde no se ha producido ningún contagio durante el mes. Idealmente, esto sería si Inguat hiciera lo propio con empresas del sector turístico. Es una forma de reconocer a las instituciones que están haciendo bien su trabajo y al mismo tiempo fijarse una meta para que otras mejoren.

Por supuesto, encontraremos padres que enviarán a sus hijos a clases presenciales, mientras que otros seguirán favoreciendo la educación virtual, a pesar del daño que sufren. Habrá maestros que mirarán a un estudiante infectado en lugar de ver a los miles que se han salvado. Algunos profesores felicitarán a sus alumnos por llegar, mientras que otros pensarán que a sus padres no les agradan y, por tanto, los enviarán a clases presenciales. Lo importante es salvar a la actual generación de estudiantes para que se conviertan en personas verdaderamente útiles para el país y para la sociedad. Se deben fomentar las actividades al aire libre para los estudiantes, ya que un cuerpo sano, tranquilo y activo es mucho más difícil para ellos enfermarse.

Asimismo, individualmente, cada uno de nosotros, dentro de la misma nueva normalidad, debe «hacer más», y para ello debemos adoptar la disciplina de evitar cualquier congestión. Necesitamos desviarnos, obedecer los semáforos y hacer cumplir los protocolos de seguridad. Hay que visitar lugares que respeten los semáforos y evitar los que no lo hagan.


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