El mayor desastre lo provoca la ignorancia - Prensa Libre

Los «jodieles» de los pactos colectivos – Prensa Libre

Macondo tuvo, durante más de una década, reyes sindicales como Jodiel… Abundan en todos los ministerios y municipios, en particular en el Ministerio de Educación. Lograron persuadir a los gobiernos del momento mediante la extorsión del patrocinio, verificando con acentos y comas la teoría de la «opción pública» del premio Nobel James Buchanan, quien sostiene que los funcionarios a menudo actúan en sus propios intereses, más que en los del público. . interesar; por lo tanto, sostiene que las burocracias tienden a crecer y los políticos tienden a favorecer nuevos gastos y recortes de impuestos, dejando las facturas para el futuro. Para evitar tales opciones, Buchanan abogó por una enmienda constitucional que exigiera un presupuesto federal equilibrado, para obligar a los políticos a recortar el gasto.

¿Un presupuesto equilibrado en Guatemala con la clase política que tenemos? Más realista es la frase lapidaria de Federic Bastiat: “El Estado es la gran ficción a través de la cual todos intentan vivir a costa de todos.
Pues de eso se trata la firma de pactos colectivos que los contribuyentes pagan y seguirán pagando, porque es del interés de los gobiernos vigentes y del líder del grupo de presión que, con astucia y manipulación, podrá concretar a cambio. por voto o apoyo político “ingresos políticos”.

El último pacto colectivo Mineduct costó a los guatemaltecos más de Q4 mil millones, pero no se tradujo en mejores servicios educativos. De hecho, si nos fijamos en el presupuesto de los últimos 10 años, debido a los tres convenios colectivos, tenemos más de tres veces el presupuesto que teníamos, y con una cobertura primaria que ha pasado del 95% al ​​78%. Los continuos aumentos salariales solo han favorecido a los docentes, pero la cobertura educativa se ha reducido y en 10 años el presupuesto se ha incrementado de 60% para operación y 40% para inversión a 80% para operación y 20% para inversión. / Centavo 2019

Ahora entendemos por qué las aulas son grises como pizarrones, paredes sucias, baños malolientes, grifos vacíos, aulas oscuras y escritorios destruidos. Es el sistema de educación pública de Guatemala.

Los niños no ganaron. La calidad de la educación no ha mejorado. Las ganancias que favorecen a sus afiliados, pero no el bien común, fueron enviadas con burda codicia. En el caso del Ministerio de Educación, en 2019 se evaluaron 157.318 estudiantes de 4.300 establecimientos del sector público; sólo el 13 por ciento se desempeña bien en matemáticas y el 37 por ciento en lectura. Hoy, Guatemala mantiene una de las tasas de repetición más altas de la región, con un 42%, según el Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (Pisa). En términos de costo-beneficio, esto es una pérdida total y un desperdicio absurdo.

Los pactos colectivos tenían que pagarse mediante préstamos. ¿Existe una ley que prohíba pagar los gastos operativos con deuda? Los pactos colectivos se han convertido en un dilema constitucional en el que deben aclarar los límites entre los derechos sindicales y el bien común.

Jodiel ganó, pero los estudiantes que él, en su demagogia irreverente, dice defender, han perdido. Los maestros afiliados a sus beneficios ganaron de todo tipo, sin buenos indicadores de desempeño y medidas de aprendizaje de los estudiantes.
Y Guatemala seguirá perdiendo mientras persista este problema sistémico, cíclico y perverso.


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