Los programas estatales siguen siendo insuficientes - Prensa Libre

Los programas estatales siguen siendo insuficientes – Prensa Libre

Mientras que los trabajadores de salud destacan que los padres llevan a sus hijos al servicio de salud cuando los casos son severos, ya que primero los tratan en casa con medicinas naturales, y que creencias como los awá limitan el tiempo de atención oportuna, Jorge Pernillo, coordinador de la Escuela. de Nutrición de la Universidad Panamericana (UPANA), menciona que aquí hay una falla en el modelo de atención primaria y que debe adaptarse a las comunidades, sus costumbres y creencias.

El sistema debe empatizar con esta población, adaptarse a ella y brindar una cobertura culturalmente apropiada. No hacerlo crea una barrera que empuja a las personas fuera de los servicios.

Por ello, es necesario contar con una organización comunitaria fuerte, y los promotores de salud y parteras deben estar atentos a los casos de desnutrición aguda para poder brindar atención inmediata y evitar muertes.

Carolina del Pilar Monterroso, nutricionista del Centro de Recuperación Hospital de la Tinta, en Alta Verapaz, destaca que el desafío es enorme, porque tenemos que trabajar para romper conductas. Conocieron a personas que, en lugar de dar el tratamiento – sprinkles nutricionales – a sus hijos, se lo dan a las gallinas.

Según Patzán, están tratando de romper estas barreras, pero el bajo nivel de educación de la población, la pobreza, la falta de agua y saneamiento, son problemas estructurales que no pueden resolver desde su región para luchar contra la desnutrición.

En Panzós hay otro factor a tener en cuenta: muchas familias dependen de la tierra para alimentarse, se dedican a la agricultura de subsistencia. Las tormentas Eta e Iota no les dejaron nada.

“La población está estresada por el conflicto social en la tierra que nunca se resuelve. El estado no es serio cuando se trata de lidiar con los problemas de las personas que padecen hambre, y hasta que lo haga, este bulto se agranda y nos encaminamos directamente a una tragedia mayor de crisis alimentaria y nutricional ”, dijo Pernillo.

Dijo que la primera señal de buena voluntad para abordar el problema de la desnutrición sería asignar más presupuesto para erradicarla, pero lo contrario ha estado sucediendo durante seis años. El Ministerio de Salud ha reducido este año 137,51 millones de Q al programa de prevención de la mortalidad infantil y desnutrición crónica. En 2020, el Q46.28 fue retirado de las acciones para combatirlo, y es un retroceso para la salud y nutrición de los niños de Guatemala. Si los recursos llegaran a los más vulnerables, tal vez Adam aún viviría.

Si bien el actual gobierno ha impulsado la Gran Cruzada de la Nutrición para reducir en un 7% la desnutrición en el país, no hay avances. Pernillo destaca que esta iniciativa no contempla una nueva estrategia, más bien son las mismas actividades que realizan los ministerios y secretarías habituales, solo que le han dado otro nombre.

Las comunidades rurales todavía se aferran a sus creencias y no siempre confían en la medicina occidental. En la imagen, Rosario Bol ve al médico de su hijo con desnutrición aguda. (Foto de prensa libre: Érick Ávila)

Obras y planes gubernamentales para 2023

La explicación de que desde el año pasado se han reportado más niños con desnutrición aguda se debe a que el Ministerio de Salud cambió la metodología para el registro de casos, dice Pablo Francisco Toledo, director de Planificación, Seguimiento y Evaluación de la Secretaría de Seguridad Alimentaria. y Nutricional (Sesán).

Se agregó al registro el monitoreo de peso y talla, con el fin de identificar los lugares donde la población infantil es más vulnerable, lo que disparó los números, agrega.

Los datos aparecen en el Sistema Nacional de Información de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Siinsan) y al 27 de noviembre se habían detectado 21.619 casos de niños menores de 5 años con desnutrición aguda, de los cuales el 60 por ciento de los 6 a los 24 meses.

Toledo menciona que los menores identificados reciben tratamiento por parte del Ministerio de Sanidad para mejorar su estado.

Además, los niños están registrados en una base de datos de Sesán, y este último se encarga de gestionar la ayuda alimentaria para la familia a través del Ministerio de Agricultura.

En el caso de Alta Verapaz, indica que están trabajando con las comisiones departamentales y municipales de seguridad alimentaria y nutricional para brindar apoyo a las comunidades.

También mantiene un estrecho contacto con los líderes locales y los padres para visitar los servicios de salud cuando detectan que sus hijos tienen bajo peso, lo que requiere un cambio de comportamiento, ya que creencias como los awá están ancladas en la población. .

El año pasado se crearon brigadas para la búsqueda activa de casos de desnutrición aguda.

Con el apoyo de la cooperación internacional se evaluó a 350.000 niños, de los cuales 199 se encontraban en estado grave y 1.373 en estado moderado. Los menores fueron tratados.

Como parte de la Gran Cruzada por la Nutrición, Toledo dice que se está desarrollando una línea de base que estaría lista a principios del próximo año, para tener indicadores actualizados sobre la situación de desnutrición crónica en el país y para combatirla.

Para el 2023 esperan realizar una encuesta que les permita evaluar si se logra la reducción de los siete puntos porcentuales de desnutrición crónica, que es la meta de este gobierno.

Cargando

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *