Panamá seguirá en la "lista negra" de la UE, por no haber modificado la norma que exime de impuestos a determinadas rentas extranjeras

país de tránsito y consumo de drogas

«Todos los días ves las imágenes de grandes cantidades de cocaína que capturan, […]. La pregunta es: ¿cuánta droga queda en nuestro país?

Panamá es un país que siempre ha sido lugar de tránsito en diferentes momentos, pero en esta ocasión quiero hablar de un tránsito desastroso, como el de las drogas.

Muchas drogas pasan por nuestro país, de países de América del Sur, especialmente Colombia. Existe una gran preocupación porque a las costas de nuestros países están llegando grandes cantidades de droga para Estados Unidos y Europa. Lamentablemente, muchas de estas drogas permanecen en nuestro país, afectando principalmente a nuestros jóvenes.

A diario se ven imágenes de las ingentes cantidades de cocaína que capturan, en el trabajo incansable que realiza Senafront. La pregunta es: ¿cuánta droga queda en nuestro país?

Por ejemplo está, muy lamentablemente, el caso del cantante Héctor Lavoe. Su verdadero nombre era Héctor Juan Pérez Martínez. Un publicista, cuando inició su carrera profesional, pensó que ese nombre era muy inapropiado y le dio el de Héctor Lavoe, a quien gustaba mucho el joven músico. Héctor Lavoe nació en Ponce, Puerto Rico, el 30 de septiembre de 1946, y murió, a los 46 años, cuando estaba en la cúspide de su popularidad. Varios años antes de su muerte, formó parte de «Fania All Star». Fue entonces cuando logró su mayor éxito, lo que lo convirtió en un cantante muy popular en todo el hemisferio. Visitó República Dominicana, Colombia, Perú, Venezuela, varios países de Sudamérica, Panamá y Nueva York, entre otras ciudades.

Su adicción a la cocaína afectó mucho su salud, contrajo muchas enfermedades, incluido el SIDA, e incluso lo llevó a un suicidio fallido. Se dio cuenta de que era víctima de las drogas y en repetidas ocasiones intentó salir de él, yendo a varios sanatorios. Los médicos no podían hacer nada por él. Salió del sanatorio y recayó en drogas, principalmente cocaína.

Su mal estado le había llevado a llegar muy tarde a los conciertos y en ocasiones incluso a no asistir. Los promotores se disculparon y rápidamente buscaron un reemplazo.

En una ocasión, Rubén Blades le preparó una canción que tuvo mucho éxito.

En 1986, la Cervecería Nacional promovió que la trajeran a Panamá para actuar y cantar en un «toldo», lo cual era muy común en estos carnavales. Lavoe fue un gran éxito y llenó por completo el lugar donde actuaba.

Ya en esos años, fui completamente víctima de las drogas.

La Cervecera Nacional ha confiado a uno de sus máximos responsables, Félix Luciani, el cuidado de Lavoe y el cumplimiento de sus compromisos musicales. Fue una tarea ingrata y desagradable para Luciani.

Lavoe siempre lo hacía esperar mientras se «arreglaba», es decir, se inyectaba una fuerte dosis de cocaína que siempre llevaba consigo. El público nunca ha conocido sus intimidades; que era esclavo de su vicio. Era un hombre completamente destruido. Además del gran éxito que tuvo en La Fania, había amasado una gran fortuna, de la cual uno de sus agentes extravió su dinero o se lo apropió.

Cuando murió en Nueva York, en un sanatorio, estaba totalmente arruinado. Era un hombre pobre, sin un centavo. Tenía sólo el cariño y el cariño de los fieles a su canto y a su persona.

Este ejemplo de la vida miserable que tuvo Héctor Lavoe, debe ser tomado en cuenta por quienes hoy toman la terrible decisión de consumir cocaína o cualquier otra droga, el final será el mismo que el de Héctor Lavoe: muerte prematura.

hombre de negocios

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