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Tráfico de drogas en Panamá (2)

«La participación de Panamá en el narcotráfico comenzó a principios del siglo XX, con el tráfico de opio de Asia a Europa a través del Canal Interoceánico»

En las ultimas 24 horas

, cinco personas fueron violentamente asesinadas, el sonido de las balas resuena en los distritos «rojos», dejando a madres sin hijos, esposas viudas e hijos sin padres. La violencia parece estar fuera de control. Violencia alimentada por el narcotráfico, enfrentando bandas por el dominio territorial del traslado, almacenamiento, derrocamiento y venta de drogas.

Panamá es la entrada a Centroamérica de las drogas que vienen de Sudamérica e intentan llegar a Estados Unidos o Europa. Este año 2021, a pesar de la pandemia, se han incautado más de 100 toneladas de cocaína, cantidad que supera las 90 toneladas incautadas en 2019 y las 84 toneladas en 2020.

Las pandillas panameñas se han vuelto más sofisticadas y están aumentando su capacidad, además de transferir drogas, ahora están más acostumbradas a transportar mayores cantidades de droga, han aumentado su potencia de fuego para defender su territorio y la logística para almacenar y lavar grandes sumas de dinero. .

La participación de Panamá en el tráfico de drogas comenzó a principios del siglo XX, con el tráfico de opio de Asia a Europa a través del Canal Interoceánico. El cannabis se produjo en las décadas de 1960 y 1970, pero fue reemplazado por cocaína. Desde la década de 1980, Colombia convirtió a Panamá en el punto de tránsito natural de narcóticos hacia el norte. El gobierno del general Noriega ha establecido fuertes relaciones comerciales con el cartel de Medellín; por lo cual les cobraba 100.000 por carga por ingresar cocaína por vía aérea; También les brindó un refugio seguro y una base para el procesamiento de cocaína y como un centro bancario para el lavado de dinero.

Con la invasión estadounidense en 1989, se abolió el ejército y la seguridad pasó a las organizaciones civiles, estas tuvieron problemas en los años siguientes por falta de capacidad y experiencia, lo que permitió que varios tipos de grupos delictivos organizados consolidaran su poder. La tendencia continuó en la década de 2000; Entre 2005 y 2010, los datos oficiales mostraron que el número de pandillas que operan en el país se triplicó. En la década de 2010, el gobierno intentó varias estrategias para abordar el problema de las pandillas, pero ninguna tuvo éxito.

En 2014, el presidente Juan Carlos Varela anunció una amnistía para los miembros de pandillas que accedieron a desarmarse. En 2016, las autoridades lanzaron una ofensiva antipandillas contra una pandilla importante y desestabilizaron las operaciones de otra pandilla involucrada en el tráfico internacional de cocaína. Las medidas parecían presagiar un cambio hacia políticas antipandillas más represivas en general.

Panamá ha sido un centro de lavado de dinero internacional, debido a su gran sector bancario, su economía dolarizada en rápido crecimiento y la presencia de la Zona Libre de Colón (ZLC). El papel central de Panamá en el lavado de dinero internacional se destacó en 2016 con la publicación de los “Papeles de Panamá”.

Recientemente, las pandillas panameñas han comenzado a crear estructuras sofisticadas conocidas como “oficinas de cobranza” que trabajan directamente con los narcotraficantes transnacionales. Varias organizaciones criminales transnacionales, incluidas organizaciones con sede en Colombia y México, utilizan Panamá para contrabandear drogas, escapar de la presión en sus países de origen y hacer negocios.

En Colombia se produjeron 1.010 toneladas de cocaína pura en 2020, la cuarentena por coronavirus desencadenó el consumo de drogas en Estados Unidos y la dificultad que tienen los narcotraficantes para transportarlas, así como el aumento de la demanda, han llevado los precios a cifras sin precedentes. Un gramo de cocaína cuesta 153 dólares, la heroína 1.168 dólares el gramo y el fentanilo 1.600. La marihuana, aún más barata, ya ha llegado a los 100 dólares la bolsa de diez gramos. Los cárteles de la droga no solo están obteniendo más dinero por menos drogas, sino que la pandemia les ha dado la oportunidad de tener un mayor control sobre el territorio y la voluntad de comprar.

En 2021, a pesar de que Bagdad se destacó como la principal pandilla en Panamá, Calor Calor sigue siendo una parte importante del tráfico de drogas del país, moviendo grandes cargamentos de drogas y controlando el microtráfico en muchas áreas de la ciudad de Panamá.

Segunda parte del artículo Narcotráfico en Panamá, enviado el martes 23 de noviembre de 2021. Economista

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