Vence 1-2 al Motagua y golpea su primera Liga Concacaf - Prensa Libre

Vence 1-2 al Motagua y golpea su primera Liga Concacaf – Prensa Libre

Las comunicaciones pusieron a Motagua en dificultades desde los primeros cinco minutos del partido. Avanzó con el objetivo de abrir rápido el marcador y gestionar mejor el duelo, pero no lo consiguió.

Poco a poco, sin embargo, los lugareños aliviaron la presión. Tuvieron el peligroso primer final en el séptimo minuto. El balón pasó por encima de la portería defendida por Kevin Moscoso.

El enredo del encuentro llegó desde el minuto 10. Fueron ida y vuelta y llegadas intrascendentes, aunque un poco peligroso en ambos goles.

En el minuto 12, el ciclón azul comenzó a apretarse aún más. Eligió abrir el campo y desde allí cruzaron, pero se encontraron con una sólida defensa blanca.

Sin embargo, en el minuto 14 los catrachos consiguieron la primera ocasión clara. Otro desborde de banda izquierda que terminó en un perfecto poste cruzado golpeó el poste izquierdo de Kevin Moscoso.

Milagrosamente, fueron rescatados los guatemaltecos que reaccionaron de inmediato y ajustaron sus líneas y obligaron a Motagua a rendir sus líneas.

Los dos equipos tuvieron ocasiones entre los minutos 16 y 20, oportunidades que no supieron aprovechar. Motagua apretó y no paró, pero el primer golpe vino de la selección guatemalteca.

Fue Jorge Aparicio quien marcó su primer gol del torneo a los 22 años. Desde la banda izquierda, los cremas salieron al ataque.

Andrés Lezcano lanzó un centro desde la izquierda que adelantó a un zaguero rival y lo dejó frente a Aparicio que no lo pensó y lo golpeó con el empeine, abajo, y hacia el poste derecho del arquero del Motagüense que no pudo hacer. cualquier cosa para evitar la caída de su arco.

Esto sacó de control a la selección hondureña. Era un balde de agua fría porque hasta entonces habían intentado ser mejores que las cremas.

En el minuto 34, el central jamaicano le dio a José Contreras una inexplicable tarjeta amarilla. El jugador de Motagua disparó a la portería de Moscoso y el capitán blanco estaba al frente. La bala lo alcanzó primero en el estómago y la inercia lo llevó al brazo derecho.

A partir de ese momento, las cosas se salieron de control y el silbato empezó a dudar en sus decisiones. Ambos equipos empezaron a protestar contra él por todas las decisiones y lo resolvió mostrando tarjetas de advertencia.

Pero a los 38, las cosas volvieron a la normalidad. Los equipos se calmaron y empezaron a crear nuevas oportunidades claras.

Kevin Moscoso se disfrazó de héroe a los 39 cuando sacó un gol de Roberto Moreira. Lo sacó con la mano derecha y forzó la esquina. Luego una vez más y sacó uno más, pero en el rebote que quedó por la derecha volvió a salir un centro al cabezazo de Moreira y esta vez marcó.

Soberbio cabezazo que puso el 1-1 en el 41. El partido a partir de entonces disminuyó en intensidad. Los habitantes respiran y las cremas son rechazadas para evitar cualquier sorpresa ante el oleaje del ciclón azul.

1-1 terminó la primera mitad.

La segunda mitad comenzó con un accidente. Hubo algunos tackles duros y faltas innecesarias que finalmente complacieron a Comunicaciones, quien describió la visita 1-1 como algo bueno para sellar la serie en Doroteo Guamuch Flores.

El paso adicional fue una comunicación cuidadosa que esperaba a Motagua en su terreno. Sufrió, pero luchó el partido.

Moscoso volvió a aparecer en la portería, que fue carácter y decisivo para que el marcador no se ensanchara. Tuvo intervenciones espectaculares e impidió que los albos regresaran al país con una derrota.

A los 63, Juan Anangonó aprovechó un contraataque con Óscar Santis. Dejó franco al joven crema, pero este último, que no tuvo una buena velada, desaprovechó la oportunidad de poner el 1-2 del partido.

Santis salió a los 65 años por Junior Lacayo y José Contreras por José Carlos Pinto. El entrenador de Cream, Willy Coito, fue fiel a su forma de ver el juego e hizo los cambios en el tiempo que normalmente hace.

Quería darle más ataque, más profundidad, pero también más defensa, más seguridad en la espalda. Al final, los cambios le dieron más tranquilidad.

Fue entonces cuando a los 78, un disparo de Stheven Robles que salvó mal el gol del ciclón azul se fue a la deriva y justo delante de Juan Anangonó, el mejor jugador del campo.

El ecuatoriano solo vino a empujar el balón y poner las cosas 1-2. Balde de agua fría para los lugareños que no pudieron hacer nada para cambiar el rumbo.

Durante el festejo, los hinchas hondureños arrojaron objetos al terreno de juego y uno de ellos golpeó a Robles, quien permaneció tendido en el terreno de juego.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *