El mayor desastre lo provoca la ignorancia - Prensa Libre

La imagen de la infancia nos acompañará de por vida – Prensa Libre

«No puedes volver atrás y cambiar el principio, pero puedes empezar donde estás y cambiar el final». C. S. Lewis

Está claro que no hay forma de retroceder en el tiempo y el espacio para poder revivir la infancia, ya sea para cambiarla o para volver a disfrutarla, pero sí podemos recordar y valorar nuestra infancia para afirmar, corregir o apreciar los momentos que vivimos. ha vivido. vivido.

À de nombreuses reprises, nous sommes accompagnés de personnes âgées qui prennent le temps de parler de leur enfance, non pas parce qu’elles répondent à une question qui leur a été posée, mais simplement parce qu’il est bon pour elles de s’ en recuerdo. Pero quizás la parte fundamental de este recordatorio sea justificar por qué están llevando la forma de vida hoy, y nuestra tarea al expresar una afirmación o corrección es simplemente agradecer la información que se ha compartido con nosotros.

En el hecho de que durante los años de la niñez se sientan las bases para que se viva el resto de la vida y para el futuro que se perfila, es responsabilidad del individuo tomar la iniciativa de introducir elementos correctivos para que cuando llegue a vivir lo que muchos dicen que la «segunda infancia» es mucho más saludable y gratificante que la primera.

El hecho de que alguien no comente sobre los asuntos de los niños no significa que los hayan olvidado; Por supuesto, el tipo de personalidad que tengamos por ser reservados o expresivos variará, pero uno, en su intimidad, puede recordar y revivir la infancia de una forma u otra, y eso es válido, y seguramente también sus ventajas y desventajas.

Cuando podemos ver la vida como la construcción de una torre, los primeros años son muy decisivos para saber construir en este pasado o alejarse voluntariamente de estos años para efectuar cambios. Por ello, los mayores, que son los encargados de la formación de los niños a nuestro cuidado, debemos poner de nuestra parte para que el formador tenga elementos para una buena proyección y que los planes que hagamos para vivir con ellos puedan dejar recuerdos para nosotros. el futuro que, sin duda, cuando ya no estemos, será recordado.

Todos los años, con mucha ilusión, se celebra el Día del Niño, pero si quieres dejar algo que pueda ser auspicioso para el resto de sus vidas, tendrás que tomarte el tiempo para planificarlo, para que no estés concentrado. en la emoción por un tiempo, pero, encima, dejar algo para recordar, para que ellos también quieran repetir con sus hijos algo que tuvo beneficios para ellos y que les impactó el resto de su vida.

Aquellos que están muy enfocados en gratificar a los niños pueden descuidar la parte educativa de una forma u otra. Por ello, cuando uno está planificando el modo y forma de cómo habrá de ocuparse con los niños fuera de la rutina y obligaciones que se tienen para el cuidado y desarrollo de ellos, se busca sean tiempos que de alguna manera marquen vivencias que sirven como puntos de referencia.

Dios nos ayude para que en la monótona rutina que tenemos en la crianza de los hijos estos días, en los que vivimos con tantas ocupaciones, podamos hacer cosas que decoren sus recuerdos, para que al traerlos de vuelta a la memoria, sean sus años formativos. de la primera etapa más gratificante de su vida.


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