¿Qué hacer con la parálisis facial?  - Prensa Libre

¿Qué hacer con la parálisis facial? – Prensa Libre

Nuestra vida diaria está llena de movimientos y problemas que muchas veces son imperceptibles hasta que ocurre un episodio como la parálisis facial. El nervio que controla los músculos del rostro pasa por un estrecho canal óseo hasta llegar al rostro y es el que nos permite realizar diferentes gestos e incluso parpadear.

El nervio facial transporta información entre el cerebro y los músculos de las expresiones faciales (como una sonrisa y fruncir el ceño), ciertos músculos de la mandíbula y los músculos de los huesecillos del oído medio.

Este nervio también transmite información del sentido del gusto al frente de la lengua e información fuera del oído. El neurólogo Hugo López explica que existen dos nervios faciales, uno a cada lado de la cara y también llamado séptimo par craneal.

López dice que estos pueden inflamarse o paralizarse por diferentes razones. Entre ellos se encuentran la reactivación del herpes zóster o el virus que causa la varicela, también podría deberse a infecciones de oído, o traumatismos provocados por un accidente o una caída, entre otras causas como meningitis, tumores e incluso diabetes. Hay un porcentaje que no tiene causa específica e incluso se ha mencionado por estrés o cambios de temperatura.

La parálisis facial puede ser central cuando el daño a los nervios en la corteza cerebral causa parálisis contralateral, generalmente se afecta la mitad inferior de la cara, es decir, los músculos más afectados son los de la boca y el pecho. Suele ocurrir debido a un evento cerebrovascular; mientras que en el lado periférico, el lado afectado de la cara es el mismo donde existe la lesión del nervio ipsolateral (mismo lado), dice Marbella Reyes, licenciada en fisioterapia y directora del servicio docente del Ipeth en la Universidad Galileo.

Este último no respeta la edad y puede ceder de forma espontánea.

Las primeras señales

El Manual de diagnóstico y terapia de Merck explica que el dolor detrás de la oreja a menudo precede a la parálisis idiopática o inexplicable. Se produce parálisis, a menudo con parálisis completa 48 a 72 horas después.

Los pacientes pueden informar entumecimiento o sensación de pesadez en la cara. El lado afectado se vuelve plano e inexpresivo; la capacidad de fruncir el ceño, parpadear y hacer muecas es limitada o ausente.

Idealmente, ante los primeros síntomas o dentro de las primeras horas, se busca asistencia médica para determinar que no se trata de un evento cerebrovascular. Preferiblemente una cita con un neurólogo o internista.

El examen sensorial es normal, pero el conducto auditivo externo y un área pequeña detrás de la oreja pueden estar sensibles al tacto. El daño a los nervios puede afectar la salivación, el gusto y lagrimeo, y puede ocurrir hiperacusia (aumento de la sensibilidad a la audición).

Tratamiento y fisioterapia

Es necesario determinar si se trata de parálisis o si se necesitan más estudios, pero lo cierto es que cuanto más rápidas sean las acciones, mejor será el pronóstico de recuperación.

López dice que el tratamiento de primera línea incluye medicamentos para reducir la inflamación en el sistema nervioso, vitaminas y fisioterapia. Si está relacionado con el virus del herpes, es posible que necesite un antiviral. En algunos casos, la cirugía es necesaria, solo en casos extremos.

La fisioterapia es un pilar fundamental porque es la forma de estimular el nervio para que pueda retomar sus funciones. Algunos de los ejercicios sugeridos van desde levantar las cejas, fruncir el ceño, beber con pajitas, sonreír, apretar los dientes, entre otros movimientos.

Reyes agrega que los pacientes no solo llegan con malestar físico sino también emocionalmente afectados porque no solo han perdido la simetría facial, sino que les cuesta hablar, no se les entiende, o tienen problemas para comer.

El profesional comenta que es importante hablar con el paciente, explicarle lo sucedido y orientarlo sobre su estado y así concienciarlo de su proceso de recuperación y de la importancia de la terapia en su recuperación que es lenta y gradual.

Al principio, el tratamiento es pasivo y trabaja con masajes y otros ejercicios que involucran texturas y movimientos.

El paciente también debe ser constante en su trabajo personal, hacer sus ejercicios en casa y al menos tres veces al día, pararse frente al espejo y realizar expresiones y movimientos.

Algunos expertos también usan la terapia de calor y frío para mejorar la circulación, pero depende del tipo de parálisis y las condiciones que esté experimentando el paciente. La estimulación eléctrica es otra de las terapias sugeridas por algunos expertos, pero sigue siendo controvertida porque no hay suficientes estudios al respecto.

Otra sugerencia es comer del lado afectado. A veces es complicado, pero hay que tener paciencia para avanzar en el proceso.

Por lo general, la zona más difícil de recuperar es el labio. El área de los ojos y la nariz es donde primero se recuperan los movimientos, mientras que el área de la boca tiene un proceso más lento.

Los ejercicios de movimiento como reír o hacer diferentes expresiones forman parte de la terapia de recuperación. (Foto de prensa libre: Andrea Piacquadio / Pexels)

Algunos pacientes logran recuperarse en un mes, otros pasan meses en el proceso entrenando los músculos y recuperando sus expresiones normales.

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